La reforma aprobado busca terminar con la privatización de costas y asegurar el ingreso gratuito y permanente a las playas en todo el país. El Congreso mexicano aprobó una serie de cambios legales destinados a fortalecer el derecho de acceso público a las playas. La iniciativa, resultado de una propuesta presentada por diputados y consensuada en comisiones, busca eliminar obstáculos que han limitado la entrada a costas públicas y fraccionamientos exclusivos. Entre las medidas destaca la prohibición de cobros para ingresar a las playas y la obligación de que las autoridades federales, estatales y municipales garanticen caminos seguros, señalizados y con servicios básicos desde las vías públicas hacía las playas marinas. Además, se establece que las concesiones otorgadas a particulares que explotan zonas federal-marítimas deberán contemplar acceso público, y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) tendrá la responsabilidad de garantizar el ingreso gratuito al menos un día a la semana, principalmente domingos y días festivos, promoviendo también descuentos en algunas tarifas y la protección de ecosistemas en áreas naturales protegidas. La ley busca revertir décadas de privatización encubierta, donde hoteles y fraccionamientos impiden el paso libre a costas que son patrimonio de todos los mexicanos. Estos cambios buscan fortalecer la protección ambiental, favorecer el turismo local y promover la equidad en el acceso a recursos naturales, sirviendo también para fortalecer los principios de seguridad jurídica en la gestión de playas públicas y privadas. La aprobación del dictamen refleja una voluntad legislativa de promover un uso más justo y abierto de las costas mexicanas.
