El proceso formal de revisión del acuerdo comercial finalizó en ambos países, mientras que las negociaciones sobre aranceles continúan con vistas a su cierre en noviembre. El proceso de consultas relacionadas con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha llegado a su fin en ambas naciones, marcando un paso importante en la implementación del acuerdo comercial. Aunque las revisiones formales concluyeron, las negociaciones bilaterales sobre los aranceles permanecen abiertas, con la expectativa de resolverlas en los próximos meses. Durante las revisiones, en México se llevaron a cabo varias consultas sectoriales y regionales, cuyos resultados serán integrados en un informe que se presentará en los primeros días de mayo. La conclusión de estos procesos no implica un fin definitivo para las negociaciones, sino que marca una etapa clave en la consolidación del acuerdo, que busca fortalecer la relación económica con Estados Unidos y Canadá. En paralelo, las autoridades mexicanas trabajan en reforzar la industrialización y crear condiciones favorables para la recuperación de empleos en sectores estratégicos, como el textil y del calzado. Un nuevo plan impulsará el regreso de al menos 50 mil empleos en estos rubros, a través de medidas que incluyen vigilancia de la competencia y acceso a financiamiento para micro y pequeñas empresas. Además, se mantiene el proceso para definir si se aplicarán nuevos aranceles a vehículos chinos, con decisiones que dependen del Congreso. La relación con EE. UU. continúa en un marco de negociación con el Ejecutivo, evitando las presiones del Congreso estadounidense. La conclusión de las consultas refleja una voluntad conjunta de avanzar hacia una mayor integración económica, consolidada en un marco de diálogo y estabilidad que favorece tanto al sector industrial como al comercio bilateral.
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