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La producción y importación de maíz en México mantienen niveles similares pese a nuevos pronósticos

México proyecta producir e importar en 2025-2026 unas 25 millones de toneladas de maíz, con desafíos estructurales y climáticos que mantienen el equilibrio del mercado.

Por Redacción1 min de lectura
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El Departamento de Agricultura estadounidense prevé que México produzca e importe cerca de 25 millones de toneladas de maíz en el ciclo 2025-2026, reflejando un equilibrio en la oferta y demanda del cereal. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos estima que México alcanzará una producción de aproximadamente 25 millones de toneladas de maíz durante el ciclo agrícola que va de octubre de 2025 a septiembre de 2026, con una cantidad similar en importaciones. Estas cifras reflejan una estabilización en el mercado nacional, donde la superficie sembrada en Sinaloa, principal estado productor, se espera que aumente en un 2%, alcanzando 6.6 millones de hectáreas, gracias a las lluvias de verano que llenaron los embalses antes del ciclo otoño-invierno. Sin embargo, la producción total sigue por debajo de la media histórica, debido a dos años consecutivos de sequía que han afectado los rendimientos. Tras un incremento del 8% en las importaciones de maíz entre octubre de 2024 y julio de 2025, que llegaron a 21 millones de toneladas, los principales cambios ocurrieron en el maíz blanco, cuyo volumen creció un 211%, alcanzando las 630 mil toneladas. Este crecimiento refleja la disminución en la producción local y la escasez de inventarios, forzando a México a depender aún más de las compras externas, especialmente de Estados Unidos, que provee en su mayoría maíz amarillo y en menor proporción blanco. Entre las limitantes estructurales para ampliar la producción se encuentran las restricciones en el uso de riego, financiamiento limitado, inseguridad y la competencia de cultivos hortícolas de mayor valor, que dificultan una recuperación significativa en la producción nacional. El panorama revela que, aun con un aumento en la superficie sembrada, los retos climáticos y estructurales continúan limitando una expansión robusta del cultivo de maíz en el país, generando una tendencia a mantenerse en equilibrio entre producción e importación.

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