La industria siderúrgica mexicana enfrenta una fuerte contracción en 2025, pero proyecta una recuperación significativa apoyada en inversiones y política industrial. La industria del acero en México atravesó en 2025 su peor año en cuanto a consumo y producción, rompiendo una tendencia histórica que posicionaba al país como el segundo mayor consumidor en la región, solo detrás de Brasil. Mientras Brasil y Argentina mantienen perspectivas de crecimiento del 5% y casi 15%, México experimentó unRetroceso de aproximadamente 11.2% en el consumo per cápita, alcanzando niveles similares al promedio mundial. Esta caída responde a una reducción en las manufacturas, un desplome en la construcción y una disminución en la inversión pública en infraestructura, además de las dificultades generadas por políticas arancelarias estadounidenses. Según datos oficiales, en septiembre de 2025, la actividad industrial en México decreció un 3.3% anual, evidenciando contracciones considerables en sectores clave como la construcción y las manufacturas, con caídas superiores al 7%. La debilidad en estos segmentos afecta directamente la demanda de acero, reflejándose en un mercado prácticamente estancado. Sin embargo, las proyecciones para 2026 muestran un potencial crecimiento del 4%, impulsado por planes de inversión en infraestructura y la reactivación económica. Ternium, la mayor siderúrgica nacional, anunció una inversión récord de 4,000 millones de dólares en su planta de Pesquería, Nuevo León, con la intención de potenciar la producción local y reducir importaciones. La visión de los expertos apunta a que, con políticas coherentes y una estrategia enfocada en fortalecer la producción nacional, México podrá revertir la tendencia y consolidar un escenario de crecimiento en la industria del acero en el próximo año, recuperando su competitividad en la región y generando mayor valor agregado en la economía local.
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