México debe adaptarse a su nueva realidad como un destino de refugio, no solo como un paso para migrantes hacia Estados Unidos. Avelino Meza, secretario general de Fuerza Migrante, destaca el alarmante aumento en las solicitudes de refugio, que se han incrementado más del 1500% en la última década.
Datos clave
- Aumento del 1500% en solicitudes de refugio en los últimos años.
- Más de 135,000 personas obtuvieron refugio en México entre 2018 y 2026.
- La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) tiene solo 221 servidores públicos.
Meza subraya que este cambio en la movilidad de personas refleja una transformación estructural que presenta nuevos retos para las instituciones mexicanas. En lugar de ser un país que expulsa migrantes, México está viendo una creciente necesidad de ser un país de acogida ante flujos migratorios constantes, especialmente de personas provenientes de América Latina y el Caribe.
Lo que se observa es un cambio en los patrones de movilidad, ya que muchos migrantes no solo atraviesan el país, sino que buscan establecerse permanentemente. Esto contrasta con las políticas migratorias tradicionales que han visto a México como un simple corredor hacia Estados Unidos.
¿Qué significa para México este aumento en las solicitudes de refugio?
La presión sobre la Comar es evidente, ya que este organismo se enfrenta a un incremento en las demandas que sobrepasan su capacidad operativa. Meza destaca que la Comar necesita más personal y recursos para poder atender adecuadamente el creciente número de solicitudes. Sin embargo, la situación se complica por la concentración de estas solicitudes en lugares como Tapachula y la Ciudad de México, donde la infraestructura actual no es suficiente.
Además, es necesaria una estrategia de largo plazo que contemple no solo el aumento de personal y recursos, sino también una mejor coordinación con organismos internacionales y el fortalecimiento de la infraestructura tecnológica.
¿Cuáles son los próximos pasos para abordar esta crisis migratoria?
Ante este panorama, el fortalecimiento de la Comar se vuelve crucial. Medidas incluyen un aumento en el presupuesto y la contratación de más personal especializado. Esto no solo asegura una respuesta eficiente, sino que también refleja el compromiso de México hacia los derechos humanos y el trato digno de quienes buscan refugio en su territorio.
La transformación de la política migratoria mexicana es inevitable y deben implementarse cambios estructurales para enfrentar los flujos migratorios de manera efectiva en los próximos años.
Con información de reforma.com

