A pesar del crecimiento en exportaciones de productos agrícolas, la inseguridad y la lucha de poder amenazan la potencia del estado en mercados internacionales clave. Michoacán continúa consolidándose como un actor principal en el sector agroexportador mexicano, con un crecimiento destacado en las ventas internacionales. En el primer semestre de 2025, las exportaciones totales alcanzaron casi 2,8 mil millones de dólares, registrando un incremento del 19% respecto al mismo período del año anterior. La producción de aguacate, que domina la economía local, representa aproximadamente 3,5 mil millones de dólares anuales, con Estados Unidos siendo el principal mercado, absorbiendo aproximadamente el 90% de las ventas. La región produce más de dos millones de toneladas en unas 182,000 hectáreas distribuidas en numerosos municipios, entre ellos Uruapan, Tancítaro y Peribán. Sin embargo, pese a estos números alentadores, Michoacán enfrenta amenazas que podrían poner en riesgo su liderazgo: la violencia relacionada con el crimen organizado que disputa tanto mercados ilícitos como lícitos, especialmente en sectores agrícolas como el aguacate, y los enfrentamientos que surgen por el control de tarifas y rutas de exportación. La expansión de actividades criminales ha sido impulsada por el crecimiento de exportaciones de productos como limones y fresa, abriendo oportunidades para las organizaciones delictivas que desembocan en enfrentamientos violentos en regiones productivas. Por otra parte, la economía estatal muestra signos de fortaleza, especialmente en actividades primarias como agricultura, ganadería y pesca, que crecen a ritmos superiores al promedio nacional. La inversión extranjera ha experimentado altibajos en los últimos años, con un avance reciente que aún no alcanza los niveles máximos de 2021, destacando la presencia significativa de capital de Luxemburgo, principalmente por la inversión en la siderúrgica de Lázaro Cárdenas. Además, más de una quinta parte de los ho
