Migrantes en Delaney Hall, Nueva Jersey, comenzaron una huelga de hambre para solicitar el cierre del centro de detención, la liberación de los detenidos y una reunión con la gobernadora del estado, Mikie Sherrill. Esta protesta se lleva a cabo desde hace cinco días, tras enfrentamientos con agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que custodian las instalaciones.
Entre sus peticiones, los detenidos han reclamado que Sherrill, quien intentó visitar Delaney Hall, tenga acceso para dialogar sobre las condiciones que enfrentan. La gobernadora expresó su preocupación por el acceso denegado a ella y a otros legisladores, sugiriendo que esto plantea dudas sobre la transparencia del centro de detención. Ha reafirmado su oposición al plan del Departamento de Seguridad Nacional de convertir un almacén en un nuevo centro de detención.
En la vigilia frente a Delaney Hall, el senador Andy Kim observó escenas de caos que se produjeron tras el intento de diálogo con los manifestantes. Comentó sobre la pesada respuesta del ICE, que incluyó la presencia de vehículos blindados y agentes armados, que solo intensificaron la tensión en el área. También mencionó que los manifestantes intentaban prevenir el traslado de otros migrantes.
El senador Cory Booker denunció públicamente que las condiciones en Delaney Hall son inhumanas, señalando la escasez de alimentos, la negligencia médica y la falta de higiene. Los testimonios de los detenidos revelan que las condiciones de vida en el lugar son alarmantes, con informes de comida contaminada y un acceso limitado a atención médica.
La situación en Delaney Hall ha levantado preocupaciones sobre el trato a los migrantes en Estados Unidos. La gobernadora y otros funcionarios han insistido en la necesidad de una mayor rendición de cuentas por parte de ICE, así como en la importancia de mejorar las condiciones en los centros de detención.
Con información de milenio.com

