Una reciente resolución de la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA) ha determinado que los jóvenes migrantes que cruzaron la frontera sin ser admitidos deberán permanecer detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) sin derecho a fianza. Esto afecta a quienes tienen estatus de protección especial.
La decisión del BIA establece que ni la clasificación de menor no acompañado (UAC) ni la aprobación de la Solicitud de Estatus Especial para Inmigrantes Jóvenes (SIJ) otorgan a los jueces de inmigración la autoridad para liberar a los migrantes. Esta medida podría someter a miles de jóvenes a riesgos adicionales de deportación, tal y como aclara la abogada Nicolette Glazer.
El SIJ, creado en 1990 como una protección humanitaria, busca ayudar a menores víctimas de abusos y abandono. Aunque se busca decidir peticiones en un plazo de 180 días, la espera por la disponibilidad de visas necesarias puede prolongarse, lo que eleva la vulnerabilidad de los jóvenes en proceso migratorio. En el primer semestre del año fiscal 2025, el USCIS recibió más de 39,000 solicitudes de SIJ y muchos casos siguen sin resolverse.
Desde que la administración de Donald Trump asumió cambios en la política migratoria, se han documentado condiciones deterioradas en los centros de detención. A pesar de que el Departamento de Seguridad Nacional rechaza las denuncias de abusos, muchos inmigrantes han reportado situaciones alarmantes, incluidas agresiones y en condiciones insalubres. Los jóvenes bajo esta nueva decisión del BIA podrían enfrentarse a realidades semejantes.
El caso de Carlos Guerra, un migrante guatemalteco, ilustra la gravedad de la situación. Arrestado sin orden judicial, este joven fue trasladado a un centro de detención lejano mientras esperaba su visa de SIJ. Este tipo de detención ha sido calificado como una violación de derechos, afectando el bienestar y la unidad familiar de los jóvenes migrantes. La abogada Nora Ahmed sostiene que estas acciones generan un trauma adicional en los menores, que se encuentran en condiciones más severas que en instituciones penales.
Con información de elpais.com

