Bois-Héroult, Normandía. - Mónica Herrera Carrión, originaria de Hatillo, Puerto Rico, produce 40 toneladas de queso orgánico al año desde su finca en Normandía, Francia. Tras un viaje en 2013 para hacer una práctica de tres meses en la quesería La Quesne, Mónica se quedó para gestionar la producción de quesos, decisión que ha transformado su vida.
La boricua, quien llegó a Francia sin hablar francés, conectó con las tradiciones locales y se enfocó en un modelo de producción sostenible. La finca, que cuenta con unas 100 vacas en ordeño, elabora cuatro variedades de quesos, incluidos la Tome de Bray y el ahumado Le Fumé de Bray. "Si cambias un pequeño detalle en el proceso, puedes obtener un queso completamente diferente", explicó.
Mónica, ahora responsable de la estrategia de comunicación de la empresa familiar, también ha lanzado visitas guiadas en varios idiomas. Durante estas experiencias, comparte su pasión por el queso y la importancia de la producción local. "La idea no es solo comer queso, sino describirlo e identificar sus aromas", destacó.
Desde que se estableció en Francia, Mónica ha viajado a más de 30 países, lo que le ha permitido redefinir su perspectiva sobre Puerto Rico y su gente. A pesar de su éxito, echa de menos la música y la calidez de su isla natal. "Quiero animar a más puertorriqueños a explorar nuevas posibilidades más allá de lo convencional", afirmó.
Actualmente, Herrera Carrión continúa desarrollando su negocio y se enfoca en afianzar su conexión con la comunidad local. Su trayectoria refleja una mezcla de aventura y arraigo, y se prevé que mantenga su proyecto en crecimiento en los próximos años.
Con información de primerahora.com

