Ciudad de México, CDMX. - La selección de candidatos a las 17 gubernaturas que Morena disputará en 2027 ha dejado al descubierto tensiones internas, según el periodista Salvador García Soto. A pesar de que la dirigencia del partido alega "unidad", el proceso ha evidenciado la exclusión de figuras cercanas al expresidente Andrés Manuel López Obrador, en favor de personajes respaldados por los actuales gobernadores.
Uno de los momentos más notables fue la reacción de Abelina López, exalcaldesa de Acapulco, quien al perder la contienda interna por Guerrero declaró que "quien festeje está festejando la crónica de una muerte anunciada". Poco después, intentó reconciliarse con la ganadora Beatriz Mojica. De igual forma, la senadora Guadalupe Chavira expresó su descontento gritando "¡va a perder!" al anunciarse a Lorenia Valles como candidata en Sonora.
García Soto advierte que se han dado choques entre morenistas y que en varias entidades se han marginado a aquellos más cercanos a López Obrador. Un caso emblemático es el de Rafael Marín Mollinedo en Quintana Roo, quien, pese a haber sido uno de los fundadores de Morena en el estado, terminó en tercer lugar.
Fernando Dworak, analista político, señala que Morena ha apostado por perfiles más competitivos que por aquellos con mayor exposición mediática. Las elecciones internas han servido para mostrar fuerza política y evaluar la viabilidad de los participantes. El contexto sugiere que muchos candidatos compitieron no solo por la candidatura, sino para posicionarse en futuras negociaciones políticas.
El partido tiene expectativas de retener algunos estados, aunque habrá obstáculos en lugares como Campeche y Michoacán, donde se presentan retos significativos. Mientras tanto, el Partido Verde y el Partido del Trabajo (PT) siguen atados a la coalición con Morena, aunque su papel en las gubernaturas es limitado, dependiendo de la dinámica política en cada entidad.
Con información de eluniversal.com.mx

