Ciudad de México, CDMX. - La reciente controversia en Morena se desató después del regreso del Gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, tras 112 días de licencia. Este hecho provocó una clara respuesta de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien cuestionó la ambición por el poder sobre los intereses del pueblo. En su mensaje, Sheinbaum afirmó que "ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación".
Rocha Moya, quien solicitó licencia nuevamente 30 horas después de su regreso, se encuentra en el centro de la atención por el vínculo entre su decisión y las investigaciones en su contra que se llevan a cabo en Estados Unidos. Esto también ha llevado a otros morenistas a reconsiderar su lealtad, como el Senador Enrique Inzunza Cázares, quien optó por separarse de su bancada y declararse independiente para conservar su fuero.
El impacto del mensaje de Sheinbaum se ha extendido más allá de Sinaloa, afectando a varios miembros de Morena. En la antesala de comicios en 2027, la lucha por el poder se ha intensificado. Dentro del partido, se observa un cambio en la retórica, donde muchos que previamente apoyaron a Rocha ahora condenan sus acciones y exigen su salida del cargo.
A medida que se acercan las elecciones, las disputas internas en Morena se vuelven más notorias, y la campaña se enfoca menos en presentar a los mejores candidatos y más en demostrar quién es el menos corrupto. Esta dinámica revela la lucha por el liderazgo y el control dentro del partido, desafiando la autoridad de Sheinbaum en un momento crítico para la formación.
Con información de zetatijuana.com

