La popularidad de Morena disminuye en opinión pública, aunque sigue siendo el preferido; el rechazo en estados gobernados por el partido es alto. En un contexto donde Morena ha mantenido el poder en México durante casi siete años, su percepción en la opinión pública refleja un notable desgaste, a pesar de su preferencia en el voto. Un análisis reciente revela que, cuando se pregunta por el “peor partido”, Morena lidera las opiniones negativas con un 43.2 por ciento, superando al PRI, que tiene un 27.7 por ciento de rechazo. Esta tendencia evidencia un desencanto en varias regiones, especialmente en estados donde actualmente gobierna, como Zacatecas, Puebla y Veracruz, donde más del 50 por ciento de los encuestados considera que es la opción menos favorable. No obstante, en un giro que ilustra la complejidad de la percepción política, Morena también alcanza un alto nivel de preferencia, ubicándose como el partido favorito con un 35 por ciento de apoyo. Esto sitúa a la agrupación liderada por Jorge Romero en una posición privilegiada, incluso en estados donde no ostenta el gobierno, como Oaxaca y Ciudad de México. La dualidad revela que, si bien existe un rechazo considerable hacia Morena en ciertos ámbitos, sus bases siguen mostrando lealtad ante la opción política que representa. El fenómeno refleja un panorama electoral donde las valoraciones pueden ser contradictorias pero indicativas de una profunda división en la opinión ciudadana respecto a los partidos tradicionales y el partido en el poder. La percepción variada subraya la importancia de analizar no solo las preferencias electorales, sino los niveles de rechazo y apoyo en diferentes regiones del país, con miras a las próximas elecciones.
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