Cuatro ciudadanos mexicanos y dos hondureños fueron encontrados sin vida en un vagón de tren de carga en Laredo, Texas. Este suceso es investigado como un presunto caso de tráfico de personas, y ha levantado alarmas sobre los riesgos que enfrentan los migrantes en su intento por cruzar la frontera.
Las víctimas, que se encontraban en condiciones de extremo calor, fueron localizadas cerca de la frontera entre México y Estados Unidos. Entre los fallecidos se incluye un adolescente de 14 años. La médica forense del condado de Webb, Corinne Stern, ha señalado las peligrosas circunstancias que llevaron a estas muertes.
Un análisis preliminar ha establecido que una de las causas de muerte fue hipertermia, o golpe de calor, generado por las altas temperaturas dentro del vagón. Aunque los estudios de las otras víctimas aún no se completan, se estima que la exposición extrema al calor pudo ser responsable de su fallecimiento.
El consulado mexicano trabaja de la mano con las autoridades forenses para identificar a las víctimas, notificar a sus familiares y facilitar el proceso de repatriación. Las investigaciones se intensifican para determinar cómo las personas llegaron al tren y quiénes estarían involucrados en su transporte ilegal.
Recientemente, se localizó un séptimo cuerpo cerca de las vías del tren en San Antonio, a más de 200 kilómetros del primer hallazgo. Esta muerte también se podría relacionar con el mismo grupo de migrantes, según indicó el sheriff del condado de Bexar, Javier Salazar. Como resultado de estos eventos, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos ha abierto una investigación sobre posibles delitos de tráfico de personas.
Con información de info7.mx

