Las autoridades informan sobre la situación tras la explosión, que dejó a 55 personas hospitalizadas y en la que familiares niegan la muerte de una víctima cercana. El saldo oficial por la explosión ocurrida en Ciudad de México se elevó a nueve fallecidos, mientras que más de 55 personas continúan hospitalizadas, en su mayoría en estado crítico. La detonación generó una gran movilización de servicios de emergencia en una zona de alta densidad, afectando a varias familias y dejando daños considerables en las estructuras adyacentes. Entre las víctimas, se encontraba una mujer de 35 años, quien inicialmente fue identificada como fallecida. Sin embargo, su familia ha señalado que ella sigue con vida, permaneciendo en terapia intensiva y sedada, desmintiendo la lista oficial que la incluía entre los muertos. Esta discrepancia ha generado controversia y penaliza la necesidad de esclarecer la ocurrencia real de los hechos. Los antecedentes de este incidente advierten sobre riesgos por la presencia de instalaciones peligrosas en áreas urbanas densas y resaltan la importancia de revisiones y protocolos de seguridad estrictos. La explosión evidencia la vulnerabilidad ante accidentes de esta índole en grandes centros urbanos y subraya la urgencia de implementar medidas preventivas rigurosas para evitar tragedias similares en el futuro. Desde la Oficina de Protección Civil, se informó que, hasta las 11:10 p.m. del jueves, se atendieron a 22 personas dadas de alta y permanecen en recuperación 55 pacientes, con 20 en estado crítico, distribuidos en distintos hospitales de la capital. La situación continúa siendo vigilada por las autoridades sanitarias y de seguridad, mientras se realizan investigaciones para determinar las causas exactas del estallido.
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