Glen Haven, Colorado. – Una mujer perdió la vida tras un presunto ataque de puma mientras realizaba senderismo en solitario por las montañas del norte de Colorado el pasado jueves. Este incidente marca el primer ataque letal de uno de estos felinos en el estado en más de un cuarto de siglo, según confirmaron las autoridades locales. Guardabosques abatieron a dos pumas en la zona horas después del suceso, en un operativo liderado por Kara Van Hoose, del departamento de Parques y Vida Salvaje de Colorado. El ataque tuvo lugar en las inmediaciones de Glen Haven, una pequeña comunidad situada a unos 11 kilómetros al noreste de Estes Park, conocida como la puerta de entrada al Parque Nacional de las Montañas Rocosas. Dos excursionistas descubrieron a la víctima y a un puma cerca de su cuerpo en un área remota del sendero Crosier Mountain. Los testigos intentaron ahuyentar al animal lanzándole piedras y uno de ellos, médico de profesión, prestó auxilio a la mujer, confirmando su fallecimiento al no encontrar signos vitales. Aún no se han detallado las lesiones específicas ni la causa exacta de la muerte. Las autoridades continúan con la búsqueda de otros pumas en la región y determinarán si será necesario abatir a otros ejemplares en caso de ser localizados. Los avistamientos de pumas son comunes en esta zona boscosa, pero los ataques a humanos son excepcionales; el último incidente mortal registrado en Colorado data de 1999, cuando un niño de tres años falleció tras ser atacado por un puma. Históricamente, en 1997, un niño de 10 años murió y fue arrastrado por un puma mientras caminaba con su familia en el Parque Nacional de las Montañas Rocosas. El año pasado, un incidente similar ocurrió en el norte de California, donde un puma atacó a dos hermanos, resultando en la muerte de uno de ellos. Los pumas, que pueden pesar hasta 60 kilogramos y medir más de 1.80 metros, se alimentan principalmente de ciervos. En Colorado, se estima la existencia de entre 3,800 y 4,400 ejempl
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