La autoridad local intensifica sanciones para quienes colocan publicidad no autorizada en muros y bardas, promoviendo orden y seguridad urbana. Las autoridades municipales han establecido un marco de sanciones económicas para quienes pinten anuncios o logotipos en bardas y muros sin contar con los permisos correspondientes. La regulación busca mantener la imagen urbana y prevenir riesgos asociados con publicidad no controlada. Actualmente, existen más de 300 bardas registradas oficialmente con permisos, pero muchas otras operan en condiciones informales, lo que representa un desafío para la gestión urbana. En algunas ocasiones, particulares aceptan pagar sumas mensuales por colocar su publicidad en muros ajenos, lo que en muchos casos carece de autorización legal. La normativa establece que, dependiendo del tipo de propiedad y la zona, se pueden imponer multas que varían desde 10 hasta 1,000 Unidades de Medida y Actualización (UMA), equivalentes a un máximo de aproximadamente 113 mil pesos. En zonas residenciales, en cambio, solo se aplican multas económicas, evitando la clausura, mientras que en áreas comerciales sí puede recurrirse a la suspensión de actividades. Las inspecciones y verificaciones son frecuentes, y ante incumplimientos, pueden imponerse multas diarias que se acumulan hasta que se regularice la situación. Además, las sanciones pendientes se registrarán en los trámites municipales, como el pago del impuesto predial, obligando a los propietarios a ponerse al día para continuar con sus obligaciones fiscales. El municipio hace un llamado tanto a particulares como a empresas a gestionar los permisos necesarios para evitar sanciones y contribuir a una ciudad más ordenada y segura, promoviendo una mejor imagen urbana y el cumplimiento de las normativas.
