La regulación busca ordenar la imagen urbana, prevenir riesgos y formalizar el mercado publicitario en zonas residenciales y comerciales. Las autoridades municipales han reforzado su estrategia para regular la publicidad en bardas, considerando que la colocación no autorizada puede afectar la seguridad, la estética urbana y la extensión de la normativa en materia de permisos. La normativa vigente establece sanciones económicas que varían según la ubicación y el tipo de propiedad, con multas máximas que alcanzan los 113 mil pesos, equivalentes a 1,000 Unidades de Medida y Actualización (UMA). En áreas residenciales, generalmente, sólo se aplican multas económicas, mientras que en zonas comerciales se contempla también la suspensión de actividades o clausuras, en caso de incumplimiento. La administración municipal ha anunciado que realizarán inspecciones constantes, notificando a los responsables para que tramiten los permisos correspondientes o retiren la publicidad irregular. La multa puede acumularse por días de incumplimiento, además de quedar reflejada en trámites como el pago del predial, donde también aparecerá si hay sanciones pendientes. El objetivo central es mantener una ciudad ordenada, garantizar la seguridad ciudadana y regular eficazmente el mercado publicitario. Por ello, se invita a los propietarios y anunciantes a cumplir con la normativa y solicitar los permisos ante la Dirección correspondiente.
