La Farmacia Mier y otras exposiciones que reflejan la identidad michoacana En el corazón del centro histórico de Morelia, Michoacán, se erige una imponente casona del siglo XVIII que alberga el Museo del Estado de Michoacán, inaugurado en agosto de 1986. Este edificio, localizado sobre la calle Guillermo Prieto, es un ejemplo del patrimonio arquitectónico colonial que caracteriza a la ciudad y que ahora funciona como un espacio dedicado a preservar y difundir la riqueza cultural y histórica de la región. Al ingresar al museo, los visitantes son transportados en el tiempo al descubrir la Farmacia Mier, una fiel reconstrucción del espacio fundado en 1868 por el farmacéutico Atanasio Mier. La farmacia original se encontraba en la cerrada de San Agustín y fue adquirida por el gobierno del estado en 1985, con el propósito de convertirla en una pieza central del museo. La exposición captura el ambiente de una botica de la época, exhibiendo muebles de estilo neogótico, frascos de cristal finamente conservados y antiguas balanzas de precisión, entre otros objetos. La muestra permite entender cómo era una farmacia en una época en la que no solo se vendían medicamentos, sino también artículos para fotógrafos y pólvora para coheteros. Un dato destacado es que Atanasio Mier fue reconocido por su altruismo y por haber obtenido medallas en exposiciones internacionales, lo que refleja su relevancia en la historia farmacéutica y social de Michoacán. En la planta baja del museo, también se encuentra la exposición titulada “Plisando la identidad”, dedicada a la vestimenta tradicional de las mujeres de Nuevo San Juan Parangaricutiro. Esta muestra busca honrar los saberes ancestrales y las técnicas artesanales de las mujeres purépechas, resaltando la importancia de las prácticas culturales y textiles en la identidad regional. En el segundo nivel, el museo exhibe una colección de máscaras realizadas en 16 estados del país, piezas que representan el profundo significado cultural de esta
