La tormenta invernal obliga a millones a permanecer en casa y provoca caos en el transporte. Toronto, la ciudad más grande de Canadá, fue paralizada por una nevada que dejó hasta 60 centímetros de nieve. La tormenta que comenzó el domingo provocó que la Policía aconsejara a sus seis millones de residentes evitar salir de casa. Las autoridades declararon una emergencia climática para implementar medidas de seguridad. El aeropuerto internacional Toronto Pearson vio cancelaciones masivas de vuelos y retrasos significativos. Mientras tanto, el servicio de transporte público experimentó interrupciones, aunque algunos tranvías y el metro operaron con cierta normalidad. A su vez, se reportaron 438 accidentes de tráfico en un solo día debido a las condiciones extremas. La tormenta se está desplazando hacia el este de Canadá.
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