La presidenta reconoce problemas en el transporte de combustible en algunas regiones, principalmente en Chiapas y la Ciudad de México, que están en proceso de resolverse. La administración federal ha aclarado que en México no existe un desabasto generalizado de combustibles, aunque se reportan interrupciones en el suministro en ciertas zonas del país. La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que las dificultades en el transporte de gasolinas están relacionadas con problemas logísticos en el uso de pipas, principalmente en la Ciudad de México y Chiapas, donde algunas estaciones han presentado retrasos. Estos incidentes no implican falta de combustible en las terminales, sino obstáculos temporales en la distribución por problemas con los autotanques y la gestión de transporte. La Secretaría de Energía, junto con Pemex, trabaja para resolver estas afectaciones, que son resultado de la escasez de pipas y muestras de congestión en el suministro. Históricamente, episodios de desabasto en 2018 se originaron por medidas para reducir el robo de combustible, lo cual dejó huellas en la estructura de distribución del país. Actualmente, las operaciones de Pemex incluyen la incorporación de unidades adicionales para reforzar la distribución y minimizar los retrasos en regiones afectadas. La logística del abastecimiento sigue siendo crucial, dado que aproximadamente el 94% del transporte terrestre en México depende de gasolina y diésel, siendo vital para la economía nacional. En estados como Nuevo León y Chiapas, las estaciones reportan retrasos que, según las autoridades, no comprometen todavía el suministro total, pero reflejan la necesidad de mejorar la infraestructura de transporte de combustibles.
