La ministra presidenta de la Corte emitió una emotiva despedida, resaltando la importancia de la justicia constitucional y el legado de su gestión. La magistrada Norma Piña finalizó formalmente su periodo al frente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en una ceremonia que reflejó su compromiso con la justicia y la democracia. Tras una sesión de aproximadamente 90 minutos, ofreció un mensaje de agradecimiento a sus colegas y al personal de la institución, destacando que la Corte es la piedra angular del ordenamiento jurídico mexicano y un pilar en la defensa de los derechos humanos y la libertad. La líder judicial remarcó que su gestión ha sido un recorrido de más de tres décadas en el servicio público, marcado por debates intensos y la consolidación de un sistema judicial que busca fortalecer la legitimidad y la protección de derechos fundamentales. Además, hizo un reconocimiento especial a quienes trabajan en la institución en silencio y sin reconocimiento público, subrayando que la continuidad del trabajo ético y profesional es clave para el futuro del país. La despedida de Piña se dio en un ambiente cargado de emotividad, en el que el compromiso con la justicia y la ética sigue siendo su principal legado. La historia de la justicia constitucional en México continúa en marcha, sustentada en principios que trascienden a sus propios actores y que serán juzgados por la sociedad y la historia.
