San Martín de Don, España. - El convento de San Miguel Arcángel ha comenzado una nueva vida tras el traslado de sus últimas cuatro clarisas al convento de Medina de Pomar en 2019. Este edificio, que cuenta con más de 500 años de historia monacal, ha sido revitalizado para acoger campamentos y actividades pastorales, generando un ambiente de alegría y comunidad.
Datos clave
- ¿Quién? Javier Siegrist Ridruejo, párroco del Santo Cristo de la Misericordia.
- ¿Qué? Transformación del antiguo convento en un espacio comunitario.
- ¿Dónde? San Martín de Don, España.
- ¿Cuándo? Tras el traslado de las clarisas en septiembre de 2019.
- ¿Cuánto? La fundación ha invertido 200.000 euros en adecuaciones.
Las instalaciones del convento, que comprenden una finca de 15.800 metros cuadrados y 6.000 construidos, han sido adquiridas por la Fundación canónica San Miguel de San Martín de Don. Pasadas varias negociaciones, se firmó la escritura de compra este mes, permitiendo que el lugar se convierta en un centro activo para jóvenes y familias de la comunidad. Durante este mes, se espera la visita de 400 personas, principalmente adolescentes, para participar en diversas actividades.
¿Qué actividades se llevan a cabo en el convento?
Las actividades en el convento incluyen campamentos, retiros y actividades pastorales organizadas por la parroquia madrileña. Javier Siegrist ha enfatizado la importancia de crear un espacio acogedor donde los jóvenes puedan disfrutar de un ambiente saludable y enriquecedor. El antiguo gallinero ha sido rehabilitado como comedor de verano y se han realizado mejoras en las celdas, que ahora albergan literas con capacidad para 220 personas.
¿Cuál es el futuro del convento de Tobalina?
La visión de Siegrist para el convento incluye la creación de áreas verdes y la plantación de 120 árboles. Se planea dotar a cada dormitorio de servicios individuales y adaptar el espacio para diversas actividades. El interés por conservar el patrimonio histórico del convento es prioritario, y las actividades se desarrollarán principalmente en el exterior, promoviendo un estilo de vida saludable y la conexión con la naturaleza.
La nueva vida del convento no solo renueva su propósito original, sino que también establece vínculos fuertes con la comunidad local, donde se celebran misas abiertas para los vecinos y se fomenta la interacción con las autoridades y negocios de la zona.
Con información de diariodeburgos.es

