Se implementan normas más estrictas y específicas para garantizar la seguridad en transporte y reparto de gas, fortaleciendo la revisión y control en el sector. En un esfuerzo por mejorar la seguridad y eficiencia en la distribución de gas licuado de petróleo en México, las autoridades energéticas han establecido nuevas normativas que complementan las existentes en la materia. Estas regulaciones, que entrarán en vigor tras su publicación en el Diario Oficial de la Federación, buscan reforzar los protocolos de inspección y control en las actividades de transporte y distribución de gas LP en todo el país. Las nuevas normas establecen requisitos rigurosos, como la obligatoriedad de realizar pruebas de seguridad en los vehículos, incluyendo pruebas de presión hidrostática. Además, se exige que los conductores estén debidamente capacitados en manejo y seguridad industrial, garantizando una operación responsable y segura. Otro de los aspectos destacados es la incorporación de sistemas de monitoreo en tiempo real, mediante GPS y centros de vigilancia, para verificar el cumplimiento de las rutas y condiciones de transporte en todo momento. Este cambio responde a la necesidad de reducir riesgos y prevenir accidentes, especialmente después de incidentes trágicos como el colapso del puente de la Concordia, donde perdieron la vida 31 personas. La presidenta Claudia Sheinbaum puntualizó que, con estas medidas, habrá una mayor supervisión y control, incluyendo la realización de inspecciones exhaustivas para verificar el cumplimiento de los lineamientos por parte de las empresas distribuidoras. La finalidad es garantizar un servicio más seguro y confiable para la población mexicana, reforzando la protección tanto de los operadores como de los usuarios.
