La expansión del sistema ferroviario federal ofrece oportunidades para los sectores de autobuses y carga, fomentando la competencia y la modernización del transporte. La reciente inversión en infraestructura ferroviaria en México está generando expectativas de crecimiento en la industria de autobuses, que ve en las nuevas rutas una oportunidad para ampliar su mercado. Empresas del sector ya llevan a cabo análisis de destinos y terminales ferroviarias, con el objetivo de integrar sus servicios y ofrecer una conectividad más eficiente. Aunque aún no hay cifras concretas, expertos consideran que en cada terminal de tren de larga distancia existirán posibilidades de expansión para el transporte por autobús, lo que podría transformar la competencia en el sector. Por otra parte, la apuesta gubernamental por revitalizar los trenes no solo busca mejorar el transporte de pasajeros, sino también potenciar la carga y el movimiento multimodal de mercancías. La integración de diferentes modos de transporte fortalecería una logística más segura y eficiente, además de contribuir a reducir problemáticas como la inseguridad en el transporte por carretera. La colaboración entre empresas de autotransporte y ferrocarriles es vista como una estrategia que facilitaría una mayor eficiencia y seguridad en los traslados de mercancías a lo largo de todo el país. El sector de transporte informal, caracterizado por vehículos irregulares y no regulados, aún representa un desafío para la competencia formal. Sin embargo, la incorporación de soluciones digitales por parte de empresas como Flix y Kolors ha permitido ampliar las opciones para los usuarios y fortalecer el transporte legal y regulado. La industria se encuentra en un proceso de recuperación tras los efectos de la pandemia, con expectativas de cerrar el año con un ligero crecimiento y centrada en renovar su flota y mejorar la experiencia del pasajero, apuntando a un futuro más competitivo y seguro.
