La alianza entre provincias Unidas y Evolución consolidó la elección del intendente de Venado Tuerto, en medio de negociaciones internas sobre el futuro del radicalismo. Tras la renuncia de Gustavo Valdés, el panorama del radicalismo argentino experimenta un cambio importante con la elección de Leonel Chiarella como nuevo presidente de la Unión Cívica Radical (UCR). Chiarella, intendente de Venado Tuerto, una de las ciudades más relevantes de Santa Fe, fue reelecto en 2023 con un apoyo masivo del 83% de los votos, consolidando su liderazgo en un contexto de negociaciones internas. El acuerdo fue cerrado por los sectores Provincias Unidas y Evolución, que controlan aproximadamente el 75% del Comité Nacional del partido, demostrando una estrategia de mayor coordinación en torno a la dirección del radicalismo. Aunque Valdés era uno de los nombres con mayor consenso, decidió dar un paso al costado para evitar unido a las internas y mantener su influencia en el escenario político. Este movimiento surge en un momento en que la UCR busca reforzar su posición opositora frente al gobierno, enfatizando la necesidad de ofrecer una alternativa distinta al kirchnerismo y a las posibles alianzas con el bloque de Javier Milei. La juventud y el apoyo contundente de Chiarella sugieren un proceso de renovación en el partido, cuyo liderazgo ahora apunta a consolidar una postura clara frente a las dinámicas políticas nacionales. En este contexto, la elección del nuevo dirigente es vista como un paso estratégico para reforzar la presencia del radicalismo en la política argentina, especialmente en medio de las negociaciones y alianzas que definirán su papel en los próximos años. La percepción en los ámbitos políticos es que, aunque el liderazgo de Chiarella puede ser considerado débil a largo plazo, su designación refleja una intención de unidad y renovación en el partido.
