Lima, Perú. - El gobierno peruano busca afrontar un grave problema que afecta a sus ciudadanos: anualmente se registran alrededor de 3 mil millones de llamadas comerciales no solicitadas. Cada persona recibe al menos seis comunicaciones de números desconocidos diariamente, según datos del Instituto Nacional de la Competencia (INDECOPI).
Con el objetivo de identificar y mitigar este fenómeno, se establece el uso obligatorio del prefijo 500 para las llamadas comerciales. Esta medida, según la congresista Roxana Rocha, surge ante la necesidad de "dejar de lado estas reincidencias", al destacar el impacto negativo que estas comunicaciones tienen en la vida cotidiana de la población.
El negocio del spam telefónico es considerable, generando ingresos millonarios. Sin embargo, la incomodidad y frustración que generan estas llamadas es palpable. Daniel Ballero, un ciudadano afectado, describe que estas comunicaciones son "constantes, es un fastidio".
Pese a que Perú se sitúa como el segundo país más afectado en la región por llamadas molestas, las autoridades han implementado 78 sanciones a 53 proveedores desde la introducción del prefijo 500, aunque la erradicación total de estas prácticas aún no se ha logrado. Milagros Pozo, directora del INDECOPI, anunció una mayor agresividad en la fiscalización para abordar este problema que ha generado un alto número de reclamos.
Las modalidades de las llamadas spam incluyen tácticas como el “wangiri”, donde se realiza una llamada y es cortada para posteriormente cobrar tarifas internacionales, además de la circulación de bases de datos filtrados. Las operadoras telefónicas tienen como plazo hasta marzo de 2027 para adoptar plenamente el prefijo 500 y combatir este problema de manera efectiva.
Con información de nmas.com.mx

