La escasez de tratamientos oncológicos en hospitales públicos ha incrementado el rol de las OSC, que brindan ayuda integral a las familias afectadas en México. La lucha contra el cáncer infantil en México ha alcanzado una dimensión crucial ante el creciente desabasto de medicamentos en los hospitales públicos, que afecta la posibilidad de ofrecer tratamientos oportunos a menores diagnosisados. Ante esta situación, diversas organizaciones de la sociedad civil han emergido como un apoyo indispensable, proporcionando asistencia médica, psicológica y social a las familias, además de impulsar programas de acompañamiento y reeducación para menores que superan la enfermedad. Estas entidades, como Aquí Nadie se Rinde (ANSeR), han logrado consolidar un respaldo que ayuda a reducir los obstáculos que enfrentan los niños durante su proceso de recuperación y reintegración social, especialmente en un contexto donde el sistema de salud federal enfrenta críticas por su insuficiente abasto de fármacos. La situación ha motivado protestas y demandas a nivel nacional para mejorar la dotación de insumos y garantizar que los derechos de los niños con cáncer sean atendidos con urgencia. La participación de las OSC ha demostrado ser fundamental para salvar vidas y ofrecer esperanza en una problemática que, si bien requiere soluciones estructurales, encuentra en estas organizaciones una salida vital para muchos.
