Ciudad de México. - A tres años del comienzo de la guerra en Gaza, la crisis humanitaria persiste, afectando a la población palestina tanto en el territorio como en el extranjero. Refugiados en México relatan las difíciles condiciones de vida que enfrentan sus familias en Gaza, incluyendo escasez de alimentos, medicinas y derechos básicos.
Khalil El Souri, un refugiado palestino que vive en México desde hace dos años, denuncia que sus familiares en Gaza permanecen atrapados y viven bajo constantes restricciones impuestas por las autoridades israelíes. "Viven como ciudadanos de tercera, sin derechos y obligados a llevar documentos del Estado ocupante", expone El Souri, quien ha intentado mantener su vínculo con ellos a pesar de la distancia.
Desde México, Khalil realiza actividades para recaudar fondos, vendiendo kufiyas y organizando clases de cocina árabe. Su compromiso hacia Palestina se manifiesta en sus esfuerzos por ayudar a su familia, que incluye enviar dinero a aquellos que dependen de él. "Esto que vendo es también para que la gente conozca nuestra cultura y apoye la causa palestina", añade.
Dolores Pérez, coordinadora de Global Movement to Gaza, comparte la angustia de no poder comunicarse con una amiga en Gaza desde hace tres semanas. Contó historias sobre la escasez extrema, donde alimentos y medicinas son difíciles de conseguir. Las condiciones en Gaza hacen que el precio de los productos se disparen, complicando aún más la situación.
Perla Leal, académica de la Universidad Iberoamericana, indica que el activismo en respuesta a estas crisis puede generar desgaste emocional. Propone la construcción de formas de autoprotección para quienes luchan por la causa palestina, enfatizando la importancia de cuidar el bienestar emocional ante la impotencia de no poder ayudar directamente.
La situación de los refugiados palestinos continúa siendo un tema de atención, con esfuerzos colectivos desde México para mantener viva su cultura y reivindicar sus derechos.
Con información de noticias.imer.mx

