La parroquia de San Nicolás de Valencia ha marcado un hito con la fundición y bendición de una nueva campana mayor, dedicada al Papa León XIV, realizada en el Vaticano. Este miércoles, el Pontífice llevó a cabo la ceremonia de bendición, un evento significativo para la comunidad valenciana.
El viaje de la campana hasta el Vaticano fue acompañado por una delegación que incluyó al arzobispo de Valencia, Mons. Enrique Benavent Vidal, y al párroco de San Nicolás, Antonio Corbí. Durante la ceremonia, la campana sonó con el característico toque “a la española”, que consiste en un giro completo, un tradicional método valenciano que contrasta con el estilo de oscilación utilizado en Italia.
Fundida en bronce por técnicas artesanales, esta nueva campana tiene un diámetro de 1,34 metros y pesa alrededor de 1,700 kilogramos, alcanzando casi 3,000 kilogramos junto con su estructura. Su creación respondía a la necesidad de sustituir la antigua campana mayor del templo que, tras ser silenciada por una grieta, dejó un vacío en el paisaje sonoro de la zona. La nueva pieza ha sido diseñada para recuperar esa sonoridad distintiva y vital para la comunidad.
La campana cuenta con decoraciones que incluyen el escudo pontificio de León XIV y su lema, en un guiño a la historia de San Nicolás con el papado que data del siglo XV. Esta relación se reafirma con la mención de este Papa y su legado en la iglesia, donde la titularidad del templo ha pasado durante siglos al Pontífice.
La restauración de esta importante campana también representa un esfuerzo por recuperar el patrimonio sonoro valenciano. El toque manual de las campanas es Patrimonio Cultural Inmaterial y tiene un papel fundamental en la vida comunitaria, marcando eventos y celebraciones a lo largo de la historia. La intervención ha sido coordinada por diversas empresas que han trabajado en la fundición y transporte de la campana, culminando en su regreso a Valencia tras ser bendecida.
Con información de larazon.es

