El Papa León XIV comenzó su visita a España con un mensaje claro sobre la importancia de la convivencia y el diálogo, enfrentando la polarización política y social. La jornada se caracterizó por una serie de eventos que incluyeron actos formales, visitas a comunidades vulnerables y una vigilia juvenil en Madrid.
Mientras se dirigía a los Reyes y autoridades en el Palacio Real, el Pontífice abogó por una cultura de encuentro, subrayando la necesidad de dejar de lado los discursos que dividen. En un momento clave, instó a los presentes a "huir de los enfoques identitarios" que generan enemigos entre las personas.
Por la tarde, León XIV visitó un centro de acogida para personas sin hogar en el barrio de Lucero, donde escuchó historias de migrantes y afectados por la exclusión social. En ese espacio, reiteró que "la caridad no admite demoras", fomentando una respuesta solidaria ante las dificultades que enfrentan estos grupos.
La jornada culminó con una vigilia en el Paseo de la Castellana y la plaza de Lima, donde, según estimaciones, se reunieron aproximadamente medio millón de jóvenes. Ante ellos, el Papa los motivó a ser "la chispa de una humanidad nueva" y a buscar la verdad en un mundo lleno de desinformación.
El domingo 7 de junio, la visita del Papa culminará con una misa en la Plaza de Cibeles a las 10:00 horas, una de las actividades centrales de su estadía en España, seguida de una tradicional procesión del Corpus Christi.
Con información de antena3.com

