La iniciativa, presentada por la diputada Jocelyn Fernández Molina, pretende reconocer el trabajo no remunerado de las mujeres en el ámbito familiar, garantizando apoyo económico tras el divorcio. Una propuesta legislativa presentada por la diputada Jocelyn Fernández Molina busca instaurar un sistema de pensiones o compensaciones económicas dirigidas a mujeres y hombres divorciados que dedicaron gran parte de su vida al cuidado del hogar y la crianza de hijos. La iniciativa surge con la intención de fortalecer la protección social y reducir la desigualdad derivada de tareas no remuneradas, tradicionalmente asumidas por las mujeres. La propuesta establece que, tras una separación, el beneficiario podrá acceder a una pensión que será determinada por factores como la duración del matrimonio, la capacidad económica y la salud de las partes, sin que esta cifra caduque en caso de volver a casarse. La iniciativa también busca eliminar las restricciones actualmente vigentes en el Código Civil, que dejan sin apoyo económico a quienes reinician una relación formal, en un esfuerzo por prevenir la violencia económica y la discriminación. En un contexto donde cada vez más se reconoce el valor del trabajo doméstico y la importancia de políticas de inclusión social, este proyecto representa un avance en la defensa de derechos de quienes sacrificaron su desarrollo profesional por el bienestar familiar. Es fundamental que estas acciones legislativas consideren también el impacto social y la necesidad de una protección integral para las personas que enfrentan la desvinculación de sus convivientes en circunstancias de vulnerabilidad. El enfoque humanitario de esta iniciativa revela un cambio en las políticas públicas, orientadas a reconocer el trabajo no remunerado y a ofrecer una red de apoyo efectivo para quienes enfrentan la inestabilidad derivada del fin de una relación marital. La historia de muchas mujeres que, tras años dedicadas al hogar, enfrentan dificultades económicas y so
