Una encuesta revela cómo los mexicanos ven la honestidad de los principales partidos políticos, destacando antecedentes y su impacto en la política actual. A menos de dos años de las elecciones de 2027, una encuesta realizada por CE Research revela que la percepción de corrupción entre los partidos políticos mexicanos sigue siendo un tema relevante y complejo. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) mantiene la reputación más negativa, con un 41% de la población que lo considera el más corrupto, reflejando años de escándalos y controversias que han debilitado su imagen en la opinión pública. Desde históricos casos como la Casa Blanca durante el sexenio de Enrique Peña Nieto hasta complicidades en la red de empresas fantasma y espionaje, el PRI enfrenta una percepción de corrupción que no solo afecta su credibilidad, sino que también pone en duda su capacidad para gobernar con transparencia. Por su parte, el Partido Acción Nacional (PAN) ocupa el segundo lugar en percepción de corrupción, con un 22%. Este partido, que gobernó el país en el año 2000, ha sido relacionado con casos como la red de financiamiento irregular durante la campaña de Vicente Fox y el caso de Gennaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública condenado en Estados Unidos por trabajar para el Cártel de Sinaloa. Estos antecedentes continúan influyendo en la opinión pública sobre su integridad y gestión. En tercer lugar, se ubica Morena, con un 18%, a pesar de ser la agrupación que actualmente ostenta el poder federal. Aunque fue fundada con la promesa de erradicar la corrupción, diferentes escándalos, como el presunto desvío de fondos en Segalmex durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, han generado dudas sobre su ética y prácticas administrativas. Estos hechos evidencian que la percepción de corrupción no solo afecta a partidos tradicionales, sino también a las instituciones que aspiran a promover cambios estructurales en el país. La relevancia de estos datos radica en que la
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