La mayoría de la población considera que la impunidad persiste o aumenta, mientras la inseguridad sigue siendo prioridad social en el país. La percepción ciudadana sobre la impunidad en México continúa siendo un asunto de gran preocupación, ya que ocho de cada diez personas consideran que, desde 2021, esta problemática no ha disminuido y, en algunos casos, incluso ha incrementado. Este resultado forma parte del informe de Impunidad Cero, que analiza anualmente las percepciones en temas relacionados con justicia, seguridad y corrupción. A un año de que inició el mandato de la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum, la promesa de erradicar la impunidad aún está lejos de cumplirse, en un contexto en el que también la ciudadanía muestra un elevado nivel de inseguridad, con más del 60% que expresa sentir miedo ante la delincuencia. El análisis contextualiza que, en 2023, se registraron más de 31 millones de delitos en el país, pero la cifra negra, es decir, los delitos no denunciados o no investigados, alcanza el 92.9%. La desconfianza en las instituciones y la percepción de pérdida de tiempo al denunciar son las principales razones por las que las víctimas optan por no acudir a las autoridades. Además, existe un respaldo generalizado a la presencia militar en tareas de seguridad, con más del 80% de aceptación, evidenciando la percepción de que las fuerzas armadas brindan mayor protección que las instituciones civiles. La investigación también revela que el 72% de los entrevistados apoya la prisión preventiva, pese a conocerse que esta medida no garantiza siempre la justicia ni la resolución del caso. La desconfianza institucional y la percepción de un sistema penitenciario que falla en garantizar derechos refuerzan una visión negativa sobre la reinserción social. Expertos advierten que revertir esta situación requiere fortalecer y profesionalizar las instituciones civiles, además de implementar políticas preventivas que restauren la confianza ciudadana en la justicia estata
