En el mes pasado se registró una de las caídas más severas en el mercado laboral, reflejando una recuperación económica aún frágil. El mercado laboral experimentó en agosto una disminución significativa en la generación de empleos, con la pérdida de un total de 1.3 millones de puestos de trabajo. Esta cifra representa la mayor reducción mensual registrada desde principios de 2022, momento en que aún se estaban afrontando las secuelas de la pandemia de COVID-19. La disminución afectó principalmente las actividades relacionadas con los servicios, donde se eliminaron más de un millón de empleos en diversos subsectores como comercio, servicios profesionales y servicios diversos. Un aspecto relevante en la dinámica del empleo fue el aumento en el grupo de la Población No Económicamente Activa (PNEA) disponible, que creció en 448 mil 228 personas en ese período. Este incremento, junto con la cantidad de personas que están en búsqueda activa de empleo, impulsó que la tasa de desempleo extendido ascendiera de 10.3% a 10.9% entre julio y agosto. La participación laboral también se redujo, situándose en 58.76%, lo que refleja una menor disposición a ingresar o mantenerse en el mercado de trabajo. La perspectiva del mercado laboral en este momento evidencia una recuperación aún frágil, pues el aumento en el desempleo y la pérdida de empleos en diversos sectores apuntan a una recuperación económica que requiere mayor apoyo para estabilizarse. La situación es particularmente preocupante en las actividades de servicios, consideradas fundamentales para la economía, que sufrieron una caída histórica en la generación de empleo.
