La apreciación del peso mexicano en 2023 genera expectativas sobre su comportamiento frente a cambios en la relación comercial con Estados Unidos y otros factores económicos. Al cierre de septiembre, el peso mexicano alcanzó una cotización de 18.31 pesos por dólar, lo que representa una apreciación del 1.86% respecto al mes anterior y un avance del 15% en lo que va del año. Este desempeño ha sido considerado uno de los mejores en la historia reciente de la moneda local, impulsado por presiones externas e internas que fortalecen su posición en el mercado internacional. El fortalecimiento del peso ha estado vinculado en parte a la debilidad del dólar estadounidense, afectado por las presiones fiscales y las políticas migratorias y comerciales implementadas en Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump. Estas causas han aumentado la percepción de riesgo en los mercados, haciendo que la moneda mexicana sea vista como un refugio frente a la incertidumbre global. Además, factores internos como una deuda estable en relación al Producto Interno Bruto y tasas de interés favorables frente a EE. UU. también contribuyen a este escenario positivo. No obstante, a pesar del buen rendimiento, expertos advierten que el peso podría experimentar una ligera depreciación hacia fin de año, debido a las complejidades relacionadas con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Se anticipa que las negociaciones y consultas en torno al acuerdo pueden generar volatilidad, similar a lo ocurrido en 2017, cuando los procesos de revisión generaron alta fluctuación en el tipo de cambio. Por ello, instituciones como Banamex proyectan que el cierre del peso para 2023 podría situarse en 19.30 por dólar, considerando ajustes derivados de estos factores. Este escenario también está influido por otros elementos, como la resolución entre los partidos políticos en Estados Unidos, que ha provocado un cierre parcial del gobierno y ha generado incertidumbre adicional. S
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