Ciudad de México, CDMX. - Un análisis de Estudios Económicos de Banamex prevé que los altos precios del petróleo generarán ingresos extraordinarios para México por 60,400 millones de pesos durante 2026. No obstante, el costo para mantener los subsidios de gasolina y diésel podría alcanzar los 27,200 millones de pesos, afectando así el impacto neto en las finanzas públicas.
El complejo contexto internacional, marcado por tensiones en Medio Oriente, ha disparado los precios del petróleo. Banamex ha aumentado su proyección del precio promedio del barril de Brent de 85.5 a 90.5 dólares para 2026 y de 72.3 a 82.6 dólares para 2027. Igualmente, se anticipa que la Mezcla Mexicana de Petróleo alcanzará los 81 dólares por barril el próximo año, rebasando las previsiones previas.
A pesar de los incrementos en ingresos petroleros, México sigue siendo dependiente de las importaciones para cubrir parte de su demanda de combustibles. Según Banamex, durante el primer semestre, el país importó aproximadamente el 49% de gasolina y el 27% de diésel que se consumió, poniendo de manifiesto la vulnerabilidad del sistema ante subidas de precios internacionales.
Respecto a los precios de los combustibles, se estima que un aumento del 32% en el petróleo incrementaría el costo de importación en 2.96 pesos por litro para Magna, 3.39 pesos para Premium y 3.18 pesos para diésel. Si el Gobierno decidiera absorber estos costos, el gasto fiscal podría llegar hasta 70,500 millones de pesos anuales, afectando la capacidad redistributiva del Estado.
El análisis concluye que, aunque el incremento en los precios internacionales de petróleo favorece la generación de recursos, también plantea retos significativos para la administración fiscal del país. Las proyecciones indican que la situación podría mantenerse a lo largo de 2026, lo que requerirá una vigilancia constante por parte de las autoridades.
Con información de energymagazine.mx

