La caída de una unidad que transportaba combustible en la alcaldía de Coyoacán activa protocolos de emergencia para prevenir riesgos mayores en una zona cercana al Estadio Azteca. Este lunes en la mañana, las autoridades capitalinas continuaron las labores para contener una fuga potencialmente peligrosa tras la volcadura de una pipa cargada con más de 30 mil litros de gasolina en la alcaldía de Coyoacán, específicamente en la Calzada de Tlalpan, a la altura del Estadio Azteca. La unidad, que transportaba aproximadamente el 95% de su capacidad, sufrió el accidente durante el traslado a una gasolinera cercana, sin que se reportaran personas heridas ni derrames de combustible hasta ese momento. La operación de mitigación se centró en vaciar la pipa y garantizar la seguridad del área, protegida por medidas reforzadas en vías principales como Calzada de Tlalpan, Cerrada de Textitlán y Calle Tlalmanalco. La zona afectada quedó bajo vigilancia estricta para evitar incidentes y facilitar la limpieza y remoción del vehículo sin riesgos para la población circundante. La relevancia de este incidente se conecta con antecedentes recientes, como el accidente ocurrido en septiembre pasado en el Puente de la Concordia, en la alcaldía Iztapalapa, donde un volcamiento de una pipa de gas licuado de petróleo derivó en una explosión que causó múltiples víctimas y dejó una huella significativa en las políticas de transporte de sustancias peligrosas en la Ciudad de México. Esa tragedia motivó la implementación de nuevas regulaciones, incluyendo límites de velocidad, restricciones de circulación y medidas de control más estrictas para prevenir accidentes similares en el futuro. Este cuadro normativo busca reducir el riesgo de accidentes mayores en una ciudad densamente poblada, donde el transporte de materiales peligrosos representa una amenaza constante, por lo que la vigilancia y requisitos técnicos rigurosos son medidas clave en la protección de la población.
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