El aumento desmesurado en compras públicas revela una posible relación entre las autoridades provinciales y una firma investigada por corrupción y coimas. En la provincia de Santa Cruz, la gestión actual ha marcado una tendencia de compras millonarias a la droguería Suizo Argentino, una empresa vinculada a investigaciones por presunto pago de coimas a figuras como Karina Milei y miembros de la familia Menem. Desde que Claudio Vidal asumió como gobernador, las adquisiciones en medicamentos y prótesis superaron los 46 mil millones de pesos en un solo año, cifra que no corresponde con las necesidades del sistema de salud ni con la población de la provincia. Mientras tanto, los registros oficiales revelan picos de compra que alcanzan cientos de millones de pesos mensuales, duplicando incluso los montos de otras provincias con mayor población, como Buenos Aires. Este incremento en el gasto se produce en un contexto en el cual el control y la fiscalización han sido objeto de polémica, especialmente tras la destitución de auditores que alertaron sobre anomalías en la adquisición de medicamentos de alto costo. Las decisiones de compra habrían sido avaladas por figuras clave dentro del sistema de salud provincial, incluyendo al presidente de la Caja de Servicios Sociales y otros funcionarios cercanos al gobernador, quienes parecen consolidar una estrategia de alianzas y adquisición que genera preocupación ante posibles indicios de opacidad y beneficios directos a determinadas empresas. El fortalecimiento de vínculos con Suizo Argentino coincide con un período de estrechos contactos políticos entre el gobernador Vidal y autoridades nacionales, en un escenario en el que Santa Cruz se posiciona como uno de los principales clientes del proveedor, en un volumen que parece desproporcionado respecto a la población y las necesidades reales del sistema sanitario. La evolución de esta relación plantea aún más dudas acerca de los criterios de contratación y el impacto en los recursos p
