A pesar de aumentos significativos para algunos programas, el gasto en salud sigue lejos de recomendaciones internacionales, profundizando desigualdades. El presupuesto aprobado para el sector salud en México en 2026 prevé incrementos importantes en ciertos programas, principalmente en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y en la iniciativa Casa por Casa, aunque el gasto total aún se mantiene por debajo de las proporciones sugeridas por organismos internacionales. Aunque estos aumentos reflejan un esfuerzo por fortalecer la cobertura, la asignación oficial equivale a solo el 2.5% del Producto Interno Bruto, un nivel inferior al 6% recomendado para garantizar un sistema de salud fuerte y equitativo. El IMSS, que atiende a la población laboral formal, tendrá un incremento del 11.7% en su presupuesto, elevándose desde aproximadamente 499 mil millones de pesos en 2025 a más de 557 mil millones en 2026. Este aumento sitúa a este programa en segundo lugar en crecimiento porcentual dentro del gasto sectorial. Por su parte, el programa Casa por Casa experimentará la mayor subida porcentual, de 93.2%, aunque en cifras absolutas sus recursos apenas crecerán de poco más de 2 mil millones a 4 mil millones de pesos, destinados principalmente a ampliar la cobertura en comunidades vulnerables. El organismo IMSS Bienestar, responsable de brindar atención a la población sin seguridad social, tendrá un aumento mínimo del 0.8%, sumando alrededor de 1,3 mil millones de pesos adicionales, aunque en términos relativos, su gasto será casi estable. En cambio, la Secretaría de Salud y otros organismos como el ISSSTE, Pemex y las fuerzas armadas, recibirán recortes relacionados con ajustes en el gasto y prioridades del sector, algunos del orden del 2.9% al 5.2%. Una evaluación de especialistas en economía y política social revela que estos ajustes presupuestarios profundizarán las brechas en la atención médica, favoreciendo a quienes ya poseen afiliación y recursos, en detrimento d
