Las investigaciones revelan órdenes de seguimiento y omisiones que facilitaron el ataque en Michoacán; el joven atacante fue abatido por seguridad. Las autoridades de Michoacán iniciaron procesos judiciales contra siete escoltas y una persona perteneciente a la estructura criminal involucrada en el asesinato del exalcalde Carlos Manzo. La investigación revela que un presunto síguete se realizó en su contra, con órdenes específicas para monitorear sus movimientos, y que durante el incidente un atacante de 17 años abrió fuego en la Plaza Morelos, disparando en al menos siete ocasiones. Tras el ataque, el joven fue rápidamente neutralizado por el equipo de seguridad de Manzo, quien perdió la vida en el lugar. La fiscalía estatal ha obtenido un plazo de tres meses para profundizar en las indagatorias y determinar responsabilidades adicionales, con un proceso que podría extenderse hasta dos años para sentencia definitiva. Este crimen ha conmocionado a la opinión pública por su violencia y las posibles omisiones en la protección del exalcalde, además de evidenciar las complejas dinámicas del narcotráfico en la región.
