La autoridad ambiental mexicana analiza posibles acciones legales tras hallazgos de obras sin permisos en Quintana Roo La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) se encuentra en proceso de evaluación para determinar si procederá con una sanción penal derivada de los daños ambientales detectados en el estero Chac, ubicado en Quintana Roo. La dependencia está a la espera de un segundo informe, que debe ser entregado por el responsable de las obras sin permisos que se detectaron en el sitio. De acuerdo con la información proporcionada por Profepa, tras recibir el reporte, se otorgará un plazo de cinco días hábiles para que el responsable de las obras pueda presentar su exposición o justificación. Posteriormente, la autoridad determinará los pasos a seguir, incluyendo la posible vía penal, en función de los daños verificados en las inspecciones realizadas. Hasta el momento, la autoridad ambiental no ha definido si se procederá penalmente, ya que esa decisión dependerá del resultado de las inspecciones y de la evidencia recopilada. La Procuraduría enfatizó que la decisión final será tomada tras analizar cuidadosamente toda la información recibida. En días recientes, Alonso Lemmen Meyer, titular de la Procuraduría de Protección al Ambiente en Quintana Roo, aseguró que el acta circunstanciada levantada en el sitio revela la posible comisión de varios delitos ambientales. Entre estos, destacó el relleno de un cuerpo de agua y el presunto desmonte de vegetación protegida, posiblemente palma Chiit, en el área afectada. Lemmen Meyer también indicó que, preliminarmente, existen indicios de que los responsables podrían estar relacionados con miembros de agrupaciones ejidales del sur del estado. La existencia de estos indicios refuerza la gravedad de la situación y la posible implicación de actores locales en las actividades ilícitas. Las actas circunstanciadas elaboradas por la Procuraduría de Protección al Ambiente en Quintana Roo ya fueron entregadas a Profepa
