La legislación busca proteger a los jóvenes de riesgos asociados al consumo, estableciendo restricciones y sanciones para quien infrinja la norma. La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad una reforma a la Ley General de Salud que resguarda a los menores de 18 años de los efectos nocivos de las bebidas energéticas. La normativa contempla la prohibición total de su comercialización y consumo en este grupo etario en todo el territorio mexicano, estableciendo sanciones económicas que alcanzan hasta 226 mil pesos para quienes violen la medida. La iniciativa, impulsada por legisladores de distintos partidos, también contempla la creación de categorías específicas para estas bebidas, con el fin de regular ingredientes, concentraciones y publicidad, en un plazo máximo de seis meses. La regulación responde a un aumento en el consumo juvenil de estas sustancias, que a menudo se mezclan con alcohol, una práctica que genera riesgos severos en la salud pública. La legislación busca no solo restringir el acceso, sino también advertir sobre los peligros asociados, fortaleciendo la protección de la población joven frente a la publicidad engañosa y la proliferación de productos estimulantes en el mercado. Expertos señalan que estas medidas podrían disminuir los consumos irresponsables y reducir problemas relacionados con la salud mental y física de los adolescentes.
