Movilizaciones pacíficas en Uruapan y Morelia reclaman justicia y paz por el asesinato del exalcalde Carlos Manzo, en un contexto de creciente tensión social en la región. Diversas manifestaciones se llevaron a cabo en las ciudades de Uruapan y Morelia, Michoacán, en respuesta al asesinato del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo. Los eventos, en su mayoría pacíficos, reflexionaron sobre la creciente inseguridad en la entidad y exigieron acciones concretas para frenar la violencia. En Uruapan, cientos de estudiantes marcharon con pancartas y en silencio, portando símbolos en honor al alcalde y expresando su rechazo a la impunidad y la inseguridad que afectan a la comunidad universitaria y ciudadana. Mientras tanto, en Morelia, la movilización congregó a jóvenes de diversas instituciones, quienes integraron una marcha que buscaba presionar a las autoridades y revitalizar el diálogo en torno a la paz social. Es importante contextualizar que en Michoacán, una de las regiones más afectadas por la violencia en México, los asesinatos de figuras públicas y funcionarios fomentan un clima de temor que dificulta la estabilidad social. La respuesta de los estudiantes refleja una cada vez mayor preocupación por su seguridad y el deseo de que las voces ciudadanas sean escuchadas. Además, el gobierno estatal ha destacado que trabaja para esclarecer el crimen, pero la percepción pública demanda avances y mayor transparencia en las investigaciones. La confrontación entre manifestantes y fuerzas policiales quedó contenida en su mayoría, con el énfasis en la exigencia de justicia y diálogo para un estado que busca superar sus retos de seguridad.
