Varias provincias argentinas están explorando alternativas de financiamiento a través de organismos internacionales para avanzar en proyectos de infraestructura, debido a la inactividad de la obra pública nacional bajo la administración de Javier Milei. Los gobernadores están buscando millones en fondos para mejorar la conectividad logística y energética.
Recientemente, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció que destinará un récord de 7,200 millones de dólares a Argentina en 2026, apuntando a reformas estructurales y financiación en provincias. Santa Fe obtuvo ya un crédito de 150 millones de dólares de la Corporación Andina de Fomento (CAF) para proyectos que buscan fortalecer la conectividad entre el puerto de Rosario y las áreas circundantes.
Entre las obras destacadas en Santa Fe se incluyen la mejora de infraestructura logística y un plan estratégico para la circulación en la región. La autorización para este financiamiento fue emitida por el Gobierno, asegurando que el impacto macroeconómico será contenido.
En Misiones, se están llevando a cabo trabajos de electrificación financiados por la CAF, mientras que Santa Cruz está en proceso de aprobación para una deuda de hasta 600 millones de dólares. Cada provincia está enfocada en garantizar la continuidad de obras críticas que mejoren la calidad de vida de sus habitantes.
Por otro lado, Entre Ríos también recibió la aprobación de 280 millones de dólares del BID, destinados a la mejora de rutas y accesos urbanos, crucial para el comercio y el desarrollo regional. Así, las provincias enfrentan la parálisis de la obra pública con soluciones creativas y estratégicas.
Con información de ambito.com

