Alejandro Armenta Mier busca reducir la carga financiera del centro, denunciando sobrecostos y poniendo en duda la validez de los pagos futuros. El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, anunció que su administración dejará de realizar pagos relacionados con la deuda del Centro Integral de Servicios (CIS) en Angelópolis, argumentando que los compromisos económicos adquiridos son desproporcionados y moralmente cuestionables. A la fecha, entre 2012 y 2025, se han desembolsado aproximadamente 2,6 mil millones de pesos, mientras que la deuda futura, prevista hasta 2037, suma más de 4,3 mil millones, elevando el costo total a más de 7 mil millones. La controvertida inversión en el CIS ha generado cuestionamientos sobre el uso responsable del dinero público, especialmente considerando que el valor real del inmueble se estima en aproximadamente 1,5 mil millones de pesos. El mandatario resaltó que la parte mayor del gasto se originó en ganancias para los constructores, incluyendo a Alfa Constructores, vinculada a la familia Abed, bajo un esquema de Asociación Público-Privada (APP) que firmó el exgobernador Rafael Moreno Valle. En busca de una solución, la administración estatal iniciará negociaciones con la firma constructora, aunque no descartó acudir a instancias judiciales. De no lograrse un acuerdo, adelantó que recurrirá a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para presentar un recurso de controversia y considerará declararse en moratoria de pagos si es necesario. Este anuncio se produce en un contexto de creciente cuestionamiento sobre la transparencia y la gestión financiera en proyectos públicos de gran escala en Puebla. Además, el gobernador denunció la existencia de nueve contratos de obras inexistentes, respaldados por órdenes de pago judiciales inmediatas, lo que evidencia posibles redes de irregularidades y complicidades en el manejo de fondos públicos en el estado. La crisis de confianza en la inversión pública y las polémicas en torno a alianzas co
