Una jornada en el Parque Nacional Cumbres de Majalca busca recuperar áreas naturales y contribuir a la lucha contra el cambio climático, con amplia participación comunitaria y de instituciones. El Parque Nacional Cumbres de Majalca fue escenario de una importante iniciativa de reforestación que culminó con la plantación de cuatro mil árboles, en un esfuerzo por restaurar uno de los pulmones naturales más valiosos del estado. Esta acción responde a la necesidad de proteger los ecosistemas locales y mitigar los efectos del cambio climático en la región, considerando la función de Majalca como hábitat vital para especies migratorias y un elemento clave para el equilibrio ecológico de la zona. La actividad contó con la colaboración de brigadistas especializados que prepararon el terreno, aplicaron hidrogel para fortalecer las plantas y acompañaron a los voluntarios durante toda la jornada. La participación incluyó a representantes de instituciones gubernamentales, como la Secretaría de Desarrollo Rural y la Coordinación Estatal de Protección Civil, así como organizaciones civiles y empresas responsables de iniciativas ambientales y de impacto social. Este tipo de acciones representan una estrategia fundamental para confrontar los desafíos ambientales que enfrentan muchas zonas naturales en México. La reforestación no solo ayuda a mejorar la calidad del aire y conservar biodiversidad, sino que también promueve una cultura ecológica en la comunidad y fomenta una responsabilidad compartida entre ciudadanía, gobierno y sector privado. La propuesta de ampliar estos esfuerzos refleja un compromiso por mantener y fortalecer el patrimonio natural del estado, promoviendo su protección y recuperación a largo plazo.
