El Congreso aprueba cambios en las regulaciones aduaneras para combatir el contrabando de combustibles, enfrentando oposición y fortaleciendo controles. En un periodo de intenso debate, el Congreso de México dio luz verde a una serie de reformas aduaneras destinadas a fortalecer los mecanismos de control y sanción frente al contrabando de combustibles, conocido como huachicol fiscal. Estas modificaciones forman parte de un esfuerzo por reducir las pérdidas millonarias que enfrenta el gobierno debido a actividades ilícitas en el sector de importaciones y exportaciones. Las nuevas disposiciones elevan los estándares para los agentes aduanales, eliminando la vigencia vitalicia de sus patentes, exigiendo certificaciones periódicas cada tres años y creando un Consejo Aduanero que involucra a varias instituciones gubernamentales, incluyendo Hacienda y la Secretaría de la Función Pública. Además, los agentes serán responsables de verificar que las operaciones de importación y exportación cumplen con la legalidad, combate que busca disminuir la facturación falsa y otras irregularidades en el comercio exterior. A pesar del respaldo oficial, la oposición mostró su desacuerdo, señalando que las medidas no atacarían en profundidad las raíces del problema. La oposición intentó detener la votación para realizar un análisis más exhaustivo, pero la mayoría oficialista rechazó la moción y procedió con la aprobación. La reforma ahora será enviada al Senado, donde se decidirá si se ratifica o si se propone alguna modificación adicional antes de su implementación definitiva. Este endurecimiento en la regulación aduanera responde a la creciente problemática del robo de combustibles, un fenómeno que ha tenido consecuencias económicas y de seguridad en el país, impactando en la recaudación fiscal y en la lucha contra la corrupción en las aduanas.
