La propuesta de reforma electoral enfrenta problemas internos, complicando su avance en la coalición gobernante. La reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta serios obstáculos dentro de Morena y sus aliados. Líderes del partido reconocen que las posibilidades de aprobarla en sus términos son bajas. La iniciativa no se ha convertido en un borrador formal, a pesar del trabajo de un grupo reducido de colaboradores presidenciales. Las tensiones entre Morena, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) son palpables, complicando el consenso necesario. Ignacio Mier, vicecoordinador de Morena en el Senado, subrayó que las diferencias internas son parte del proceso, pero el tiempo apremia para lograr una reforma que respalde su agenda política.
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