Cambios incluyen un nuevo formato de debate, sesiones itinerantes y reducción en la integración del pleno, con el fin de optimizar la impartición de justicia. Una serie de modificaciones en la estructura y funcionamiento de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) busca agilizar y transparentar los procesos judiciales en México. Entre los cambios destacados, se implementan reglas estrictas para la exposición de argumentos de los ministros, limitando su intervención a un tiempo máximo y estableciendo respuestas en rondas específicas. Además, la corte podrá sesionar en diferentes sedes del país mediante sesiones itinerantes, una práctica que antes no formaba parte de su reglamento, y que busca atender temas de alta relevancia en distintas regiones. La duración de las sesiones será de lunes a jueves, con la posibilidad, en casos excepcionales, de extenderse a viernes, dependiendo de la urgencia de los asuntos. También se redujo la cantidad de ministros en pleno, pasando de once a nueve, en un esfuerzo por simplificar decisiones colegiadas y acelerar resoluciones. La mayor novedad es la posibilidad de que la corte realice sesiones fuera de su sede habitual en la Ciudad de México, en territorios distintos, en respuesta a demandas sociales y para garantizar una justicia más cercana a la ciudadanía. Estos ajustes forman parte de un paquete de reformas orientadas a modernizar el sistema judicial y fomentar una mayor transparencia en la toma de decisiones judiciales, en línea con las demandas de un sistema más eficiente y abierto.
