El proyecto de mejora en el emblemático parque preservará su estructura histórica, con un presupuesto de 12 millones de pesos y acuerdo de comodato hasta 2030. El Paseo Bravo en Puebla continuará con su estructura original durante las obras de rehabilitación que están por comenzar, pues fue declarado patrimonio histórico y protegido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). La intervención, que busca mantener la esencia y características del espacio, será limitada a tareas de mejora y restauración, evitando cambios en su diseño y elementos patrimoniales. El proceso de licitación para la ejecución de estas obras ya está en marcha, tras una revisión y aprobación del INAH, garantizando que los trabajos se realicen sin alterar la integridad del parque. Este proyecto busca fortalecer la identidad cultural del Paseo Bravo, uno de los espacios más emblemáticos del centro histórico de Puebla, con una inversión de 12 millones de pesos. Además, el ayuntamiento de Puebla aprobó un comodato del parque con vigencia hasta 2030, otorgando mayor estabilidad al acuerdo de gestión y conservación del sitio en coordinación con el Organismo Público Descentralizado (OPD) Convenciones y Parques. La próxima fase incluye la selección de la empresa responsable para llevar a cabo los trabajos, respetando siempre las restricciones patrimoniales establecidas por las autoridades culturales y de protección del patrimonio. El plan de mejoras en el Paseo Bravo refleja una tendencia de preservar los sitios históricos mientras se impulsan acciones de revitalización urbana que beneficien a la comunidad y el turismo local. La cuidadosa intervención garantizará que este espacio siga siendo un símbolo patrimonial y un punto de encuentro en el corazón de Puebla.
